Nutrientes que no se aprovechan
El fertilizante está, pero sin estructura el suelo no lo pone a disposición de la raíz: rinde menos de lo que invertiste.
MAXAN recupera la química y la estructura del perfil, para que el agua y el fertilizante que aplicás rindan al máximo —más rinde y más margen por hectárea, campaña tras campaña.
Más agua útil disponible para el cultivo
Más nutrientes liberados y disponibles
Un suelo que respira: menos compactación
Menos costo por hectárea: el fertilizante rinde más
El agua explica entre el 60% y el 70% del rendimiento. Y el 65% de lo que se pierde no es por plagas: es estrés abiótico —clima y suelo—, que siempre termina siendo lo mismo, la planta no accede al agua. El fertilizante hace falta, pero si el agua no se mueve hacia la raíz, ni el mejor plan de fertilización se aprovecha.

El fertilizante está, pero sin estructura el suelo no lo pone a disposición de la raíz: rinde menos de lo que invertiste.
Por más fertilizante que pongas, la raíz explora apenas esa fracción del suelo. El resto tiene que viajar hasta ella —y eso lo decide la porosidad.
La estructura, la materia orgánica y los nutrientes bajan de fondo, sin señales visibles a tiempo.
El clima no se controla y la textura del suelo es heredada. La estructura, en cambio, sí se puede mejorar —y es la que gobierna cuánta agua entra, se retiene y viaja hasta la raíz. Ahí es donde actúa MAXAN.
MAXAN es una enmienda-fertilizante orgánica a base de Leonardita —con ácidos húmicos y fúlvicos— que recupera la fertilidad de fondo del perfil. Con la estructura recuperada, tu suelo aprovecha al máximo el agua, los nutrientes y el fertilizante que aplicás, campaña tras campaña.
Los ácidos húmicos y fúlvicos de la Leonardita son las únicas moléculas capaces de unir todas las partículas del suelo —arena, limo y arcilla— de forma estable y duradera.


El calcio une las arcillas, pero se queda en el tamaño del limo: genera microporos con agua que la planta no puede usar. Y la arena y el limo —los componentes mayoritarios de nuestros suelos— no tienen carga eléctrica: no hay ion que los una. Solo el carbono humificado puede. Esa es la molécula de MAXAN.
Millones de años de humificación le dan una bioactividad cinco veces superior a cualquier otra fuente de ácidos húmicos.
Un suelo promedio tiene entre 16 y 20. Por eso MAXAN capta nutrientes que se perderían y se los entrega a la raíz.
Es fuertemente hidrofílico: retiene hasta veinte veces su peso en agua y crea el espacio donde se almacena el agua útil.
El guano y la materia orgánica líquida duran unos 2,5 años. El carbono humificado de MAXAN permanece décadas.
Trabaja sobre el 100% del perfil y mejora los tres pilares que midió la UBA —químico, físico y biológico— a la vez.
Sube el carbono estable del suelo: la caja de ahorros que sostiene la fertilidad campaña tras campaña.
Baja la compactación y multiplica los macroporos: raíces más profundas, mejor drenaje y más entrada de agua.
Más carbono y mejor estructura se traducen en más biomasa y raíces —el motor del rinde.
*Resultados de los ensayos de la Facultad de Agronomía (UBA/FAUBA), Dr. F. Behrends Kraemer — suelo franco-limoso y alcalino.
Dieciocho análisis de laboratorio de la campaña 2026 bajo norma internacional, un ensayo de rendimiento a campo y la validación de la Facultad de Agronomía de la UBA. Esto es lo que MAXAN movió —del suelo al rinde:
*Variables químicas: promedio de 18 análisis (campaña 2026, Lab. Molisol, norma NAPT) a 80 L/ha, con respuesta creciente según la dosis. Rinde: ensayo a campo en maíz, sur de Santa Fe. Validación: Dr. F. Behrends Kraemer (UBA/FAUBA). El detalle completo, en los informes.
Subir la productividad no puede costarte la salud del lote. Por eso cada ensayo también mide que MAXAN sea seguro para el perfil —y lo es.
Sin riesgo de fitotoxicidad por acumulación de sales, ni siquiera a la dosis alta de 80 L/ha.
Al contrario: tiende a neutralizar. En los ensayos el pH subió de 5,90 a 6,09, hacia mejor disponibilidad de nutrientes.
El sodio se mantiene por debajo del 0,5% (nivel muy bajo): sin riesgo de sodificación ni degradación física del suelo.
Todos los análisis se procesan en el laboratorio Molisol bajo la norma internacional NAPT (EEUU).
MAXAN se explica con ciencia y se prueba con datos. Acá está todo el material para el que quiere ir a fondo —productor, agrónomo o distribuidor.
Composición real, dosis, certificación orgánica y modo de uso del producto.
Ver la fichaLa ciencia del suelo, en simple: por qué la física define el techo de tu rinde.
Entender la cienciaResultados a campo y de laboratorio, medidos y comparados contra testigo.
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